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viernes, 31 de julio de 2015

Mis libros: Confess, Collen Hoover



Este libro fue elegido por un grupo de lectura para julio, y voy justita, si no fuera por eso y porque no tenía nada más que leer, no lo habría empezado.
Pero bueno.
Confess es como todos los libros de Collen Hoover. Todos sus libros son iguales, no, cielo, no digas lo contrario, sabes que es cierto.

Para guiarme un poco más con esta reseña apunté un par de citas del libro.
La prosa de Collen no es la mejor, pero no estaría mal que dejase de tratar demasiado duro de ser un tipo de escritora que no es. Es debido a esto es que los lectores encontramos en sus libros una frase que no tiene sentido, algo difícil de creer, un párrafo que tenemos que leer cinco veces, o, como en este caso, mil veces la misma oración.
Paso a través de las puertas, a sabiendas de que será la última vez.
En el elevador, presiono el número tres, viéndolo iluminarse por última vez..
[...] ella se apiada de mí por última vez.
Paso el cuarto de suministros, la capilla y la sala de descanso de los empleados, todo por última vez.
[...] esperando oír a Adam invitándome a pasar una última vez
Quizá intentaba dar un efecto, que nos quedara jodidamente claro que hacía todo eso por última vez.

Yendo al grano.
El libro se narra desde dos perspectivas, sus protagonistas (nadie lo habría imaginado) Auburn y Owen.
Quien tiene el privilegio de narrar el prólogo es Auburn, con quince años.
Está en el hospital, despidiéndose de su novio Adam. Adam es su primer novio, y va a morir. Creo que eso es lo único importante en el libro.

SPOILER
A parte de que la deja embarazada con 15 años, pero eso viene después.

/SPOILER


Él es la razón por la que se muda a Texas, ya que el hospital en el que él está internado está en... Texas, así que deja a su familia y estudios a un lado a favor de su novio, cuando todos subestiman el amor entre ellos dos sólo porque no tienen ni 16 años. Pffffft. La gente simplemente no entiende.

Para el primer capítulo han pasado 5 años, y Auburn sigue en Texas, hablando con un abogado por razones que no sabemos.
La chica necesita dinero, y está desesperada. Así que cuando pasa delante de un edificio con un cartel pidiendo ayuda, se para. Es entonces cuando sale el alma desesperada por ayuda y le pregunta: "¿Estás aquí para salvarme?". Así que Auburn se encuentra siendo conducida a través del estudio de su nuevo jefe, por que necesita el dinero y el Señor Jefe necesita una empleada.

El Señor Jefe se llama Owen. Owen Mason Gentry. De siglas OMG -no puedo hacer ninguna broma porque la señorita perfecta se las gastó tomas-. Y, ¡sorpresa! ¡Tienen el mismo segundo nombre! Esto parece ser muy importante allá por Texas por que se lo toman muy a pecho, como si les hubiera tocado la lotería o algo así.
"Esto no es más que una coincidencia. El que apareciera en mi puerta esta noche. Su conexión con mi arte. El que tenga el mismo segundo nombre que yo.
Eso podría ser el destino, sabes."

Cariño, es una coincidencia. Montones de personas conectan de una manera u otra con personas u objetos, arte o no. Y la chica pasa por tu calle al ir a su casa, ha pasado por la misma calle quinientas veces, ¿cómo crees que puede evitar pasar delante de tu puerta?

Además, el Hot-guy (porque si se trata de Collen Hoover siempre hay uno) tiene un gato. Señal inequívoca de que es una persona segura en la que puedes confiar, y de que no es un violador, o ladrón, o un camello, o un criminal potencial. El gato nunca falla, siempre confiarán en ti si tienes uno.
"No sé por qué, pero saber que este chico tiene un gato alivia mi incomodidad aún más. No parece que alguien pudiera ser peligroso si es propietario de una mascota."

El Señor J-Owen, es un artista, y en una hora pondrá 22 de sus cuadros en venta.
En esa hora les va bien. Muy bien, diría yo.
La historia de Owen es que, a excepción de un padre con problemas/depresión que si le das la mano te coge el brazo, no tiene a ningún otro familiar más.

Auburn es una chica que ha sufrido mucho. Y eso hace que tolerarla sea más fácil, pero sólo hasta un punto. No te abuses, Auburn, mi paciencia tiene un límite.
No me gusta la gente que la manipula. Pero odio a muerte que ella se deja manipular. En vez de romper las cuerdas con la que la dirigen para poder de una jodida vez ser libre y librarnos de paso a nosotros de tanto drama, es ella la chica buena que le da a los demás el poder y el permiso para manejarla como un títere.
Y además es tonta y medio un poco lentita. La pobre cree que suele tener pensamientos profundos.
¿Qué son estos pensamientos ridículos y poco profundos que acosan mi cerebro?

Owen me ha gustado. Por lo menos más que Auburn. Parece ser un tipo majo. Maduro. Pero a parte de que tiene una gata que nombró igual que él y que a veces pinta, no se sabe mucho más de él.
Dejando de lado el asunto de su familia. Y de que parece saber más de lo que cuenta. Porque, oh sí, sabe más.
Siempre saben más. Es un efecto colateral de ser un Collen's hot-guy.

Quizás no hay insta-love, pero hay insta-deep-attraction y le sigue de cerca a ser igual de malo. Auburn no se declara en la primera mitad del libro, y gracias. Pero Owen con su secreto y su obsesión por el amor de Auburn es demasiado cursi, y... simplemente demasiado. No hace que me crea que pueda amarla como lo hace, y me hace preguntarme a mí misma si Collen debería haber puesto un personaje ahí, justo donde se confiesan, que todavía son demasiado jóvenes para saber lo que es el amor.
Puedo ver que Auburn no es como Hannah. Puedo ver las capas de profundidad en sus ojos. Puedo ver la forma en que mi arte la mueve mientras se centra en él, ignorando todo lo demás a su alrededor. Espero que no sea como Hannah. Ya se ve mejor en la ropa de Hannah de lo que alguna vez hizo.

Ya, amor.
¡Pero si la acabas de conocer! ¡Hace exactamente quince minutos! ¿Y ya estás todo celoso y sobreprotector?
Detesto que camine sola dos veces al día cuando va a trabajar.
Lo dice el que la insta a fingir tener edad suficiente para beber alcohol.

Hay cosas que odio en un libro, cosas que pueden hacerme detestarlo aunque tengan, no sé, unos personajes impresionantes.
Así que imaginad cómo es la combinación de malos personajes y aquello que odio.
Por que esta novela los tiene. Y todas las de Collen, por que es una adicta al drama.



Hay mucho drama. Mucho. Drama. Para. Mis. Cerebro. Realista.
Para colmo te hace preguntarte todo el libro cuál es el GRAN secreto. Tanto GRAN secreto para que al final quedara a medias.

Creo que lo único que me ha gustado del libro (no entraré en detalle sobre las confesiones, ni bueno y malo, me han dejado como estaba) es la pequeñísima participación de Emory, la compañera de cuarto de Auburn. Es medio-ermitaño, muy directa, sin pelos en la lengua, y no se avergüenza de nada.
Ay, ojalá Emory tuviera su libro. Por fin un personaje con personalidad.

¿Las ilustraciones? Sí, muy bonitas, pero no son lo mío. A mí me encanta el arte, pero vamos, aquí simplemente no encajaba. En vez de describirte cómo es el cuadro y qué representa para el personaje que lo describe, te pone la foto. Y eso quita mucho al libro. Demasiado.

PD: Se me ha olvidado mencionar que Auburn es una zorra justamente por decir una y otra vez que no es una zorra.

¿Qué demonios estoy haciendo? Yo no hago este tipo de cosas. No invito a chicos a entrar en mi casa.
Texas me está convirtiendo en una puta.
Uy, sí. Que las putas de Texas tiemblen, AQUÍ VIENE AUBURN REED PERMITIENDO A UN CHICO USAR SU BAÑO.

OH, OH. Aquí viene lo bueno. Cuando los dos hacen gilipolleces -más Auburn que Owen, mucho más ella- que los aleja a los dos, le echa la culpa a Owen.
"Quiero decirle que no es mi culpa; que es su culpa. Pero sé que ya sabe eso."



PD2: Y mientras los fans como:

"Enhorabuena, Collen. Lo hiciste de nuevo"






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