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martes, 1 de septiembre de 2015

Mis libros: The prince of Wolves, The Grey Wolves #1 - Quinn Loftis

Hey there!
No estaba segura de si debía o no hacer reseña de este libro -en ese momento no tenía nada que decir-, así que intentaré no irme por las ramas y hacer una reseña en condiciones.



Jacque es una chica muuuuy normal, cuyas cotillas amigas quieren detalles sobre el estudiante de intercambio de Rumanía que pasará el último curso de instituto viviendo en la casa de sus vecinos.
Cuando éste llega, Jacque escucha una voz en su cabeza. Inmediatamente corre a contárselo a sus amigas.
Con el fin de averigüar más sobre el chico, acompañan a su madre a presentarse a la casa de al lado, y, contra todo pronóstico, Jacque vuelve a oír voces. Con acento rumano.
Poco después -a eso del día posterior-, Jacque descubre que es Fane, el chico rumano, el dueño de la voz que Jacque escucha, que ella también puede responderle, y que allá vamos, es su pareja, su alma gemela, la persona a la que está destinada a amar y vincularse mediante un arcaico rito de sangre tradicional en la cultura de hombres-lobo. Por si no os habéis dado cuenta ya, Fane es un hombre-lobo, al igual que toda su familia y que el padre de Jacque.

¡Dato que a nadie le importa curioso!
Navegando por la red me encontré con Into the Fae, un libro que me debió parecer tan interesante que quise leerlo. El caso es que, a pesar de ser el primer libro de una trilogía, los sucesos eran posteriores a los de otra saga, The Grey Wolves, y para no perder el hilo de la trama al completo decidí empezarla.
Mea maxima culpa.
Por que, aunque empecé por curiosidad Into the Fae -y me empezó a gustar mucho-, Prince of Wolves me ha decepcionado de tal manera que, por ahora, he decidido no leer otro libro de la autora. Por lo menos, en un futuro cercano.


Lo que no me ha gustado:

  • La personalidad -o falta de ella- de los personajes: Jacque es una chica estúpida. Para qué irnos por las ramas, no voy a ser más amable de lo que se merece. Sally y Jen, las amiguis, son como dos gotas de agua, sólo que Jen habla más. Son tan tediosas y cansinas que no puedo aguantarlas. Se entrometen siempre, en todos lados.

Fane, ¿cómo decirlo? Es tan perfecto que lo odio. Como es tan difícil hacer personajes reales, pues hala, a hacerlos perfectos. Musculoso, inteligente, ardiente-como-Satán, y, no os olvidéis, Príncipe de los Lobos, alfa dominante, heredero de la manada de Rumanía, la manada más fuerte y grande del mundo.
Todo muy cuqui.


  • El poco realismo: a ver si lo pillamos de una vez, los padres no dejan a sus hijos adolescente extremadamente hormonados salir a todas horas, vivir prácticamente en la calle durante días y ser testigos de un duelo a muierte de hombres-lobo sólo por que les manden un mensaje diciendo que todo está bien.

El asunto de la ascendencia de Jacque, un tanto... Desconocido. Totalmente. En todo el libro no se habla del padre de Jacque, de qué trabajo tenía, por qué las abandonó o si murió, qué fue de él, tampoco se sabe casi nada de su madre. En realidad, antes de dejar caer el detalle de que era hombre-lobo, no se dice nada más de él. He llegado a creer que Jacquelyn no tenía padre, y que su madre se sometió a intervención para tenerla a ella.


  • Las bases del mundo fantástico. Esto, para quien no me entienda, es cómo se ha construido el mundo en el que se sitúa la historia. A éste aspecto pertenecen datos como la cultura, la tradición o modo de pensar de las personas que han pertenecido o se han visto involucradas en este mundo ficticio.

No es la primera vez que se ha escrito de hombres-lobo, ni mucho menos, por lo que las bases están, por así decirlo, sentadas. Uno no puede inventarse la creación de hombres-lobo cambiando todos los conocimientos de ésta "especie" cuando se ha escrito y se sabe tanto de ella.
Obviamente, muchos autores cambian ciertos aspectos como por ejemplo: en Temblor, Maggie Stiefvater argumenta que los hombres se convertían en lobos por una bajada de las temperaturas, lo que solía ser de noche, y es ese el por qué se piensa que los lobos de convierten por el influjo de la luna.
En Sin Alma, de Gail Carriger, los humanos pueden convertirse en lobos a su voluntad el tiempo que quieran; la única excepción es en luna llena, cuando el cambio no se puede controlar.
Es por esto que los autores se documentan antes de escribir sobre ciertos temas, y tengo claro de Quinn Loftis no se ha documentado al escribir Prince of Wolves. Para empezar, no se explica qué pasa en luna llena o si influye, no se explica cómo es el cambio, o cómo se sienten los hombres-lobo respecto al cambio, ¿prefieren la forma de hombres o de lobo?
También, el mundo ficticio que se ha contruido en este libro es tan arcaico y rudimentario que me dan ganas de no volver a leer un libro sobre lobos.
Las leyes y la jerarquía de la manada no son igualitarios y, contrario a la creencia de los personajes, no me parecen del todo justos. En algunas ocasiones, me ha parecido sexista y estúpido.
Sé que, dada la criatura sobre la que hablamos, tiene que ver bastante con el animal que siempre está presente de alguna forma en los humanos. Sé que el reino animal tiene su propia forma de proceder, pero eso se puede adaptar para que se nos muestre un mundo de hombres-lobo realista sin llegar a ser tonto y sin sentido.


  • La prosa de Quinn Loftis: creo que no es la primera vez que digo en una reseña de mis encuentros -o encontronazos- con autores que a la hora de escribir para un público jóven exageran extremadamente estereotipos que no son reales sobre cómo piensa la juventud en la actualidad.

Personalmente, detesto cuando se escribe y narra desde el punto de vista de un adolescente como si su cuerpo sólo fuera un objeto sexual lleno de hormonas, cuyas únicas habilidades son coquetear/charlar/maquillarse, por que es así que los adultos piensan o llegan a pensar que son muchos adolescentes. Y yo considero que es muy ofensivo, además de erróneo.
Los jóvenes piensan y razonan, ¿saben?
A un lado este tema, la autora muchas veces se expresa de una manera en la que no se entiende por completo a qué se refiere, saltándose detalles importantes o hablando una y otra vez de lo mismo.
Un ejemplo:

"Después de rodear la cerrada curva hacia la derecha tomaron varios giros más a la izquierda y a la derecha, y en el último giro a la derecha el área se abrió repentinamente en un círculo perfecto."
Ésto es lo que nos aparece después de escribir precipitadamente unas cuantas escenas de gran importancia en el libro como sin darle mucha importancia.
Cabe recalcar que es la primera y última vez en todo el libro que se describe un espacio o dirección.


  • El romance: soy una romántica empedernida, y siempre disfruto un buen libro de romance. Este es, sin duda, ese tipo de libros en el que se centra bastante en la relación principal. Sería genial si el romance fuera, cuanto menos, algo creíble. 

Para empezar, tengo que decir que los protagonistas se enamoran en... ¿qué, tres o cuatro días? Y lo dicen en reiteradas ocasiones.
Como cualqueira que me haya leído antes puede saber, soy anti-insta-love extrema. ¿Amor a primera vista? Eso no existe.
Si un libro va a abusar y centrarse tanto en el romance, puede por lo menos hacerlo bien. En Prince of Wolves el que los protagonistas sean "pareja" -o sea, que estén destinados a estar juntos- es la verdadera y única razón por la que Jacque y Fane empiezan a estar juntos y, de un día para el otro, se enamoran.
No soy contraria a la idea de las parejas, en realidad, es bastante bonito. Sin embargo, aquí es una excusa en la que se centra todo, absolutamente todo lo romántico y está llevado tan pésimamente que no sé cómo alguien puede creérselo.


Lo que tiene de bueno del libro:


  • Las marcas de los lobos/parejas: en el libro, cada hombre-lobo posee unas marcas que le distinguen y diferencian a qué escalón de la jerarquía en la manada pertenecen. Si el hombre-lobo es dominante, estas marcas se sitúan en el lado derecho del cuerpo; y, si eres Alfa, como es el caso de Fane y su padre, las marcas se extienden de la espalda al frente del cuerpo.

También, al conocer a sus parejas, éstas experimentan cambios en sus marcas de modo que se extienden para ser más visibles de modo en que las marcas de cada pareja encajan como un puzzle.
Esta idea de las marcas como tatuajes me ha gustado mucho, es bonito y muy interesante.

Creo que la idea y la trama, aunque pecar de muy usada ya, podrían haberse aprovechado un poco más y por lo menos hacer la historia más creíble.
Al fin y al cabo, ese es el objetivo de los libros.

En resumen, Prince of Wolves es una lectura algo sin sentido, con personajes bastante parecidos y poco profundos. Lo único que me queda por decir es que, al menos, desde aquí sólo puede mejorar.





4 comentarios:

  1. Holaaa, tu gran reseña me lleva a descartar el libro, lo has analizado muy bien, no obstante, no creo que me guste. Un saludo :)

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  2. Hola :) gran analisis del libro. No lo conocia pero viendo tu opinion y la sinopsis no me llama mucho. Acabo de seguir tu blog. Un saludo!!

    http://shootandread.blogspot.com.es/

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  3. Hola!!!! Desde luego que tu puntuación me echa bastante para atrás a la hora de leer el libro xD y además tampoco me llama demasiado así que lo dejaré pasar.

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  4. Hola. Tras tu reseña desde luego lo descarto un beso

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