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domingo, 12 de junio de 2016

Cometas en el cielo - Khaled Hosseini


"Me convertí en lo que hoy soy a los doce años."

Todos hemos cometido errores, y muchas veces hemos visto cómo esos errores, conducidos por nuestro propio egoísmo, cobardía o imprudencia, han influido en la vida de las personas que nos rodean, llegando incluso a marcarlas.

Por tanto, nuestros actos y lo que somos pueden decidir el destino de aquellos que queremos, o que nos quieren.

Todos hemos cometido errores, y muy pocas veces hemos hecho algo para remediarlo, o expiarlo.

Amir nos narra la historia de lo que le llevó a cometer un error que marcará un cambio en su vida y la de aquellos que le rodean, cómo influyó en todos ellos y cómo intentará limpiar su conciencia, que le atormenta desde que tenía doce años.

"Me convertí en lo que hoy soy a los doce años." Así es como empieza contándonos Amir la historia, siendo ya adulto y residiendo en Estados Unidos. Un día, recibe una llamada de un viejo conocido que solamente le dice: "Hay una forma de volver a ser bueno."

Con aquellas palabras resonando en su cabeza, Amir empieza a recordar aquellos tiempos que tanto se esforzó por olvidar durante muchos años. Cuando era niño, viviendo en un Afganistán con un futuro prometedor. 

/*Antes quiero hacer una aclaración.*/
En Afganistán conviven dos razas: pastunes y hazaras.
Los pastunes son la raza mayoritaria, suelen tener mejores puestos u oficios que los hazaras.
Los hazaras pueden ser reconocidos por sus ojos más claros y ojos rasgados. Se les considera "intrusos" y no "verdaderos afganos". Sirvientes de pastunes.

Amir es pastún. Es parte de una familia acomodada, su padre (baba, como 'papá') es un hombre conocido, respetado y admirado por muchos. Su hijo incluido. Amir no es muy parecido a los demás niños de su barrio. Mientras que ellos se interesaban por los deportes, el prefería leer. Mientras ellos peleaban o jugaban, Amir nunca fue de los que se imponían o incluso se defendía. Es por eso que su padre le hacía poco caso.

Hassan es hazara. Sirviente, hijo de sirviente. Vive con su padre Alí, en una cabaña en el patio de Amir. Es inteligente, ágil, valiente, obediente, sereno, infinitamente leal. Es todo lo que Amir nunca pudo ser, lo que llega a causar un roce entre ambos.
Mientras que Amir se esforzará y hará todo lo necesario para ganarse el respeto y el cariño de su padre, Hassan sólo quiere hacer feliz a su amigo Amir.

No me gustaría decir mucho más, puesto que me parece que todo lo que Cometas en el cielo cuenta es importante, y se siente más al leer el libro.
El hecho de que se desarrolle en Afganistán es una gran oportunidad para conocer más se su historia y cultura. Lo poco que se sabe (o por lo menos yo sabía) del país es lo que se cuenta en el telediario: conflictos, guerra, tragedia.
Poco sabía del Afganistán de hace tan sólo unas cuantas décadas, de cómo su gente vivía, se relacionaba, de su modo de pensar.
Tantas cosas han cambiado entre ambas versiones que es difícil imaginar que son un mismo país.

 Las relaciones entre los personajes son muy importantes para entender el libro completamente, y van cambiando durante el curso del mismo.
 La descripción que el autor da de su país son tan detalladas y vívidas que prácticamente podía imaginarme los niños corriendo entre los bazares, o la  colina donde Amir se sentaba a leer a Hassan.

El autor me ha sorprendido más de una vez con giros en la trama, sin embargo; muchas cosas se veían venir desde lejos, lo que les ha quitado importancia.
 Por un lado, la primera mitad del libro, que contaba de la infancia del protagonista, me encantó, pero una vez se hace mayor, y hasta casi el final del libro, éste se vuelve muy aburrido.
¿La razón? Amir, solamente Amir, es aburrido.

Además de insensible, egocéntrico y terriblemente egoísta. Más de una vez me habría gustado darle una patada.

Y lo peor es que no he sentido que cambiara mucho de niño a adulto. Como hombre sigue siendo cobarde. Quizá no tanto, pero sin haber sufrido un cambio como para decir que ha crecido como personaje.


 Los demás personajes estuvieron bien. Hassan era un alma cándida que merecía muchísimo más de lo que tuvo.
Rahim es la clase de persona que siempre te apoya a perseguir tus sueños y hacer lo que te gusta.
El antagonista, Assef, es de esos tan gilipollas malvados que te dan ganas de clavarle un cuchillo al libro, solo por si acaso.

Bueno, a un buen libro nunca le faltan los personajes malos o mezquinos.





1 comentario:

  1. Este libro me encantó cuando lo leí hace un tiempo ya! Es maravilloso! Me alegro que te haya gustado

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